El objetivo es demostrar a la administración y compañía suministradora que la instalación que se va a proceder a legalizar y poner en marcha cumple con las prescripciones reglamentarias de obligado cumplimiento que les son de aplicación.
Es para ello prioritario, justificar dentro de un marco de seguridad industrial y ambiental que la instalación es totalmente correcta.
Es habitual encontrarse con casos como este en múltiples edificios donde nunca se legalización una instalación y ahora se hace necesario proceder a la misma.
En este caso y a diferencia de una obra nueva, es posible que haya proceder, con casi total seguridad, a su reforma previa. En este caso las necesidades de reforma irán aumentando a medida que nos vamos alejando atrás en el tiempo de forma casi exponencial.
Lo necesitarás siempre que tengas que solicitar un nuevo suministro eléctrico, agua , gasóleo o gas, para ello previamente tendrás que hacer la legalización de la instalación correspondiente.
Nuestros honorarios técnicos dependerán básicamente de la complejidad y tipo de la instalación, a lo que hay que sumar las tasas administrativas.
Pero realmente, el coste es muy bajo frente al riesgo de tener una instalación “ilegal”, como por ejemplo ante cualquier siniestro inesperado donde las compañías de seguros ven una importante vía de escape en caso de tener un edificio siniestrado con las instalaciones ilegales o sin haber pasado las correspondientes revisiones periódicas.
Participamos en mucho procesos de compra-venta, donde sorprende ver edificios singulares en las mejores zonas de ciudades relevantes y sin embargo la instalaciones están sin legalizar. Igualmente nos extraña como grandes propiedades desconocen el estado legal en que se encuentran sus instalaciones en sus edificios.
Esto aspecto dificulta el proceso puesto que el comprador quiere un edificio, puesto al día y cumpliendo normativa. Cada día la normativa evoluciona más rápido y contar con un buen servicio de técnicos habituados con la misma puede hacer salvar la situación con un mínimo coste.
Por ejemplo, es importante conocer que hay instalaciones que pueden regularizarse con la normativa vigente en el momento de su construcción, y no con la normativa en el momento que se quiera legalizar acogiéndose a lo previsto a diversas instrucciones de carácter autonómico que hay que conocer.
De ello se deriva un notable ahorro económico puesto que la inversión en las obras a realizar será mucho menor.
Los servicios que nos demandan los clientes en cuanto a la legalización de sus Instalaciones, nos suelen venir por varios caminos diferentes:
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